martes, 8 de septiembre de 2015

Siempre.

'Cause, baby, even on our worst nights, I'm into you.

martes, 1 de septiembre de 2015

Chorropotocientos.

Me encanta la palabra "chorropotocientos" (en contra de lo que pueda parecer, no la he escrito yo, ojo, la leí en algún sitio que no recuerdo), porque se refiere a una cantidad tan grande que no puedes expresar, tanto es así que tienes que sacarte un nuevo palabro de la manga.

Ejemplos prácticos:

Esther, te quiero chorropotocientos (esto es algo que nunca le he dicho a la cara, porque es demasiado intenso, me daría vergüensita).

Esta noche me esperan chorropotocientos momentos de insomnio lúcido (dícese de aquel insomnio que ves venir, que le puedes decir hasta hola si quieres e invitarle a sentarse y a un Cola Cao).

Hoy, día 1 de septiembre de 2015, estoy chorropotocientas veces más enamorado de Esther que aquel 3 de mayo de 2012. Y lo de hoy no es nada comparado con lo del Mario del futuro, eso ya es una locura!!


Sin título también chorropotocientos.

Por cierto, que llevaba casi nueve meses sin escribir en mi blog. A partir de ahora (bueno, a partir de mediados de mes, para ser exactos) voy a escribir mucho. No todo será aquí, pero ese objetivo incluye este blog, por supuesto.

Prometo intentar que no todas las entradas sean de echar de menos, de querer mucho y, sobre todo, de Ella. Pero es que cuando algo inspira, pues tienes que escribir, y nadie me inspira como Ella.

Pero eso ya lo sabes, no?

Noche en vela número chorropotocientos.

Pues mañana tengo examen. No nos vamos a engañar: el verano ha sido bastante malo. No porque hayan faltado momentos, ha habido momentos geniales, he estado con gente genial y he reído tanto o más que en cualquier otro verano.

El problema, como viene siendo desde hace 3 años, es que he tenido que estudiar. Y no sólo eso, sino que, encima, gran parte de julio estuve con el TFG. Después unas semanitas de relax, pero poco, porque traducciones. Y porque septiembre. Eso ha hecho que este año, más que nunca, haya pasado muy poquito tiempo con la gente. Con mi gente. Mis bocas, mis filólogos, y lo más importante, Ella.

Este verano ha sido (y está siendo, que hasta mediados de septiembre que defiendo el TFG no me puedo dormir en los laureles) duro. Muy duro. Ha sido duro no estar con ella prácticamente dos tercios del verano. Ha sido duro no tener convivencias filológicas y no salir apenas con todos esos locos que llevan tres años y pico llenando mi vida de risas y buenos momentos. Ha sido dura la ausencia de mis más antiguos amigos, a los que no he visto, ni de cerca, tanto como querría.

Y mañana me enfrento a la primera prueba que determinará si tanto sacrificio ha valido la pena. Quien dice mañana, dice en unas horas, ya me entiendes. No sé cómo irá la cosa. Te mentiría si te digo que no tengo miedo. Me aterra pensar que tantísimos días perdidos con tantísima gente tan maravillosa ha sido para nada. Si no apruebo, seamos sinceros, me sentará como una patada, y no podré frustrarme con nadie salvo conmigo mismo.

Pero sabes qué? Que todo tiene su lado positivo. Para empezar, pase lo que pase el año que entra (es decir, entre o no al máster), me he prometido no venirme abajo y aprovechar el tiempo, de una forma u otra. Lo cual es positivo. Pero no es lo mejor. No, lo mejor... lo mejor es que, si lo piensas, este es, pase lo que pase, mi último septiembre de exámenes. Mi último verano duro.

Y eso hace que sonría un poquito.

domingo, 18 de enero de 2015

Lloro océanos.

Porque lo más inteligente que hacer cuando tienes el día tonto (véase exámenes) y ñoño (véase echarla de menos) es ponerte a ver el principio de Up. Ay.

Escri¿qué?


¿Sabes lo frustrante que es llevarse media hora frente al teclado sin tener ni idea de qué escribir? Hasta que das con la clave: el problema es que estás sin palabras. ¿Solución? Escribes sobre el no saber qué escribir. ¡Soy un genio!


martes, 30 de diciembre de 2014

21.

Hoy estoy de celebración, y no se trata de una celebración cualquiera. Hoy hace 21 años exactamente que nació la persona más especial y más apasionante que ha pisado este mundo. Esa persona que desde 2012 haría de mi vida algo nuevo, fascinante, y sobre todo feliz: Esther Márquez Martínez.

Y esta noche insomne quiero aprovechar (como tantas otras) para desafiar a las palabras una vez más e intentar expresar de alguna manera lo que Ella significa para mí. No es sólo mi novia, no es sólo mi pareja. Es quien domina y ordena mis pensamientos, es quien me calma y me excita a placer, es quien con una mirada derretiría el corazón más frío.  Tan pequeña y tan enorme, tan normal y tan extraña. Hoy es un poquito más mayor, y pese a que nada de lo que diga le hará justicia, me gusta recordar al mundo entero que hoy Esther ha cumplido 21, y que por ser como es merece todas las atenciones y todo el cariño de este mundo. Yo aporto mi granito de arena con esta entrada, que como siempre se queda MUY corta y no consigue representar lo que siento por Ella. Pero bueno, habrá que seguir intentándolo. De momento reservo sitio para otro intento el año que viene, vale? ;)

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Entrada 100.

No se me ocurre un modo mejor de usar la entrada 100 que para decir esto:

Acabo de tener un momento de epifanía tan jodidamente perfecto que creo que voy a llorar. Dicho lo cual, y ahora sí, me voy a dormir (algo) tranquilo.

¡Feliz 3!

(Ella sólo tiene un defecto: yo. Y hasta eso le queda bien.)

lunes, 10 de noviembre de 2014

Sin título.

Todas mis noches en vela van dedicadas al hueco que dejas en mi cama cuando te vas.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Feliz 3.

Feliz 3 de noviembre a todos.

Y gracias a Ella por seguir permitiendo que el 3 sea el mejor día de cada mes. Y ojalá siga permitiéndolo.

Te quiero.